sábado, 4 de febrero de 2012

Testigos de los bombardeos en Homs :" No paramos de recojer cádaveres de niños".


Más de 260 personas han muerto y otras 500 han resultado heridas tras los bombardeos «indiscriminados» del Gobierno de Al Assad a la población civil de esta ciudad de Siria


La ciudad siria de Homs vivió esta noche «una catástrofe en todo el sentido de la palabra», según relataron dos testigos del bombardeo del régimen, que aseguraron haber visto entre las víctimas «cadáveres de niños sin cabeza».
Uno de esos testigos, Abu Bilal Al Homsi, explicó a Efe por teléfono que él mismo ayudó a recoger restos humanos diseminados tras la ofensiva del régime
La ciudad siria de Homs vivió esta noche «una catástrofe en todo el sentido de la palabra», según relataron dos testigos del bombardeo del régimen, que aseguraron haber visto entre las víctimas «cadáveres de niños sin cabeza».
Uno de esos testigos, Abu Bilal Al Homsi, explicó a Efe por teléfono que él mismo ayudó a recoger restos humanos diseminados tras la ofensiva del régimen, y que entre estos había «cadáveres de niños descabezados». «No paramos de recoger cadáveres de niños».
Al Homsi aseguró que el número de fallecidos aumenta debido a la ausencia de tratamiento médico adecuado por «las dificultades sobre el terreno y por el bloqueo de las fuerzas del régimen» sobre esta ciudad del centro de Siria, bastión de la rebelión contra el presidente Bachar al Asad.
«Las cifras que tenemos indican que más de 260 personas murieron y otras 500 resultaron heridas en esta masacre», agregó este activista.
Esa misma cifra de víctimas mortales ha sido aportada por el Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora, que también alertó sobre la posibilidad de que la cifra crezca en posteriores recuentos.

Bombardeos indiscriminados

Al Homsi añadió que los bombardeos fueron indiscriminados y afectaron a edificios habitados y mezquitas.
Las fuerzas gubernamentales utilizaron, según Al Homsi, armamento pesado como disparos de mortero, que procedieron de tres lugares: la sede de los servicios de inteligencia en Homs; el barrio Karam Chemchem, habitado por una mayoría alauí; y un puesto de control militar establecido en las afueras de la ciudad.
El activista reveló que los opositores pudieron infiltrarse en las líneas de comunicación militar y así supieron, al escuchar las conversaciones de los oficiales con «walkie-talkies», que los bombardeos con mortero no cesaron hasta que se acabaron las municiones.
Otro testigo, que pidió ser identificado como Abul Ward al Masri, confirmó la existencia de cuerpos de niños decapitados, y aseguró que el barrio de Al Jaldiya fue el más afectado tras ser bombardeado «de manera indiscriminada con bombas con metralla, proyectiles y obuses de tanques».
«Es una catástrofe en todo el sentido de la palabra», aseveró Al Masri, quien explicó que los heridos reciben tratamiento en sus barrios, por parte de estudiantes de medicina voluntarios.
«Hay todavía algunos cadáveres debajo de las casa derrumbadas y los estamos sacando con nuestras propias manos por falta del equipamiento adecuado», relató
El régimen sirio ha negado, a través de la agencia oficial Sana, que sus tropas lanzaran anoche una ofensiva en Homs, y atribuyó las informaciones a la «escalada de los grupos armados y del consejo de Estambul (en referencia al CNS) en sus tribunas mediáticas para instrumentalizarlas en el Consejo de Seguridad».
Una fuente oficial anónima citada por Sana explicó que los cadáveres mostrados por las televisiones son cuerpos de secuestrados por los «grupos terroristas armados», que fueron asesinados y posteriormente fotografiados como víctimas del supuesto bombardeo.n, y que entre estos había «cadáveres de niños descabezados». «No paramos de recoger cadáveres de niños».
Al Homsi aseguró que el número de fallecidos aumenta debido a la ausencia de tratamiento médico adecuado por «las dificultades sobre el terreno y por el bloqueo de las fuerzas del régimen» sobre esta ciudad del centro de Siria, bastión de la rebelión contra el presidente Bachar al Asad.
«Las cifras que tenemos indican que más de 260 personas murieron y otras 500 resultaron heridas en esta masacre», agregó este activista.
Esa misma cifra de víctimas mortales ha sido aportada por el Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora, que también alertó sobre la posibilidad de que la cifra crezca en posteriores recuentos

No hay comentarios:

Publicar un comentario